El fundador de la diplomática. Su De re diplomatica (1681) establece las reglas que permiten distinguir una carta auténtica de una falsificación: escritura, fórmulas, sellos, datación. En el Traité des études monastiques (1691) defiende, frente al abad de Rancé, la legitimidad del estudio en el claustro.
Dom Bernard de Montfaucon
1655-1741
Creó a la vez la palabra y la ciencia de la paleografía con su Palaeographia graeca (1708), editó a San Atanasio y a San Juan Crisóstomo, y reunió en L’Antiquité expliquée et représentée en figures (1719-1724) un gran corpus ilustrado de monumentos antiguos.
Portada del De re diplomatica, París, 1681. La corona de espinas en torno a la palabra PAX es el emblema de la Congregación.
Las grandes empresas
Veinte obras, de 1655 a 1769, cada una con su página: qué es, cómo se hizo, en qué acabó, y las páginas mismas — portadas, láminas y grabados fotografiados sobre ejemplares conservados.
Las imágenes son fotografías de ejemplares conservados, tomadas en las bibliotecas que los custodian; cada página nombra el ejemplar y su depósito.
La extensión de los campos
Una congregación de monjes, sujeta a una sola Regla, dejó trabajos en unos veinticinco campos que una universidad de hoy repartiría entre facultades distintas. Los rótulos que siguen son nuestros, no suyos: ellos no dividían el saber como nosotros. Cada ficha da un hombre, una obra fechada y lo que las fuentes establecen realmente.
I
Las ciencias del documento
Diplomáticadom Jean Mabillon, De re diplomatica, 1681
Cómo distinguir una carta auténtica de una falsificación: escritura, fórmulas, sellos, datación, circunstancias de la redacción. Un modo reglado de someter a prueba la evidencia documental, elaborado dentro de una disputa erudita ya abierta y no en solitario.
Paleografía griegadom Bernard de Montfaucon, Palaeographia graeca, 1708
Testimonios fechados comparados, para situar en el tiempo una mano griega. El libro dio al campo su nombre y su primer tratamiento sistemático.
CronologíaL’Art de vérifier les dates, 1750
Eclipses, ciclos pascuales y concordancia de los calendarios puestos en tablas. Preparado sobre las investigaciones de dom Maur Dantine y llevado a término por dom Clémencet y dom Durand.
Lexicografía del latín medievalla edición maurista de Du Cange, 1733-1736
Du Cange era un laico, abogado en el parlamento de París, y no un maurista: la obra de la congregación es la edición revisada y muy aumentada en seis volúmenes en folio, completada por el suplemento en cuatro volúmenes de dom Carpentier, en 1766.
II
Las letras sagradas
La Biblia latina antes de Jerónimodom Pierre Sabatier, Bibliorum sacrorum Latinae versiones antiquae, 1743-1749
Treinta años reuniendo las versiones latinas antiguas en los manuscritos, las citas de los Padres y los libros litúrgicos, impresas frente al texto de la Vulgata. La Vetus Latina de Beuron, emprendida en 1949, se concibe expresamente como su continuadora.
Las Hexaplas de Orígenesdom Bernard de Montfaucon, Hexaplorum Origenis quae supersunt, 1713
Lo que subsiste de la comparación en seis columnas de Orígenes, recogido de citas y lecturas marginales. El original se había perdido hacía mucho: es una reunión de fragmentos, no un redescubrimiento.
Patrísticasan Atanasio, París, 1698
Preparada en Saint-Germain-des-Prés por dom Jacques Loppin, dom Montfaucon y dom Antoine Pouget: un trabajo de equipo, durante años, como siempre exigieron estas ediciones.
Hagiografíadom Thierry Ruinart, Acta primorum martyrum sincera et selecta, 1689
Sincera registra el juicio crítico de un editor sobre qué relatos de martirio merecen crédito, juicio que la erudición posterior ha vuelto a examinar.
Derecho canónicodom Pierre Coustant, Epistolae Romanorum pontificum, 1721
Las cartas de los papas y las que les fueron dirigidas, del año 67 al 440. Coustant murió el mismo año de la publicación y este primer tomo quedó como el único impreso.
Liturgia y cantodom Pierre-Benoît de Jumilhac, La science et la pratique du plain-chant, 1673
El canto tratado como cosa mensurable —consonancias y proporciones— antes que como cuestión de gusto. Con los trabajos de dom Martène sobre los ritos antiguos, el testimonio maurista de cómo se celebraba realmente.
III
Las lenguas
Hebreo y arameo bíblicodom Pierre Guarin, 1724-1726 y 1746
Profesor de griego y de hebreo, después bibliotecario de Saint-Germain-des-Prés. Su Grammatica hebraica et chaldaica apareció en vida; el léxico, llevado solo hasta la letra mem, lo terminaron sus hermanos y se imprimió en 1746.
Bretóndom Louis Le Pelletier, Dictionnaire de la langue bretonne, 1752
Nacido en Le Mans, aprendió el bretón ya adulto y pasó sus últimos treinta años en Landévennec. El texto impreso es una edición póstuma abreviada y rehecha por su hermano dom Taillandier, costeada por los Estados de Bretaña.
IV
Filosofía y orden de los saberes
Filosofíadom François Lamy, De la connaissance de soi-même, 1694-1698
Un maurista que hizo suya la filosofía cartesiana y cuyo libro arrastró a Malebranche a una controversia pública sobre el amor desinteresado de Dios. No ha de confundirse con Bernard Lamy, del Oratorio.
Enciclopedismoel diccionario inacabado de artes, oficios y ciencias, h. 1743-1755
Comenzado en Saint-Germain-des-Prés como traducción aumentada del léxico matemático de Christian Wolff, refundido después como diccionario enciclopédico y abandonado sin publicarse. Se atribuye por tradición a dom Antoine-Joseph Pernety y a dom François de Brézillac: los manuscritos no están firmados y las letras apuntan a otros redactores aún sin identificar. Subsisten unas 1400 hojas en folio en la Biblioteca Nacional de Francia.estudiado por Linn Holmberg, The Maurists’ Unfinished Encyclopedia, Voltaire Foundation, 2017
V
La medida, la mecánica y la naturaleza
Mecánica y relojeríadom Jacques Alexandre, 1726 y 1734
Mayordomo de Bonne-Nouvelle e inventor de los relojes de ecuación: un tratado sobre las mareas y después un tratado general de los relojes que se cierra con un catálogo de los autores anteriores. Su explicación de las mareas conserva interés histórico; la ciencia la ha superado.
Gnomónicadom François Bédos de Celles, La Gnomonique pratique, 1760
Cómo trazar con exactitud un cuadrante solar: la geometría y el tiempo solar reunidos en un instrumento utilizable. Matemática aplicada, no una nueva ley astronómica.
Factura de órganosdom François Bédos de Celles, L’Art du facteur d’orgues, 1766-1778
El viento, las aleaciones de los tubos, las proporciones, el utillaje, lámina tras lámina, para la Description des arts et métiers de la Académie. Un oficio complejo hecho explícito y transmisible: sigue siendo la referencia para restaurar un órgano clásico.
Medicina y farmaciadom Nicolas Alexandre, 1714 y 1716
Dos compilaciones anónimas —La médecine et la chirurgie des pauvres y un Dictionnaire botanique et pharmaceutique— reeditadas y aumentadas hasta el siglo XIX. Obras de compilación para uso práctico; no tenía título alguno de médico.
Historia natural y viajedom Antoine-Joseph Pernety, Journal historique, 1769
Capellán y naturalista del viaje de Bougainville a las Malvinas en 1763-1764, y no de la circunnavegación posterior. Plantas, aves y una de las descripciones impresas más antiguas que se conocen de las coladas de bloques que hoy se llaman stone runs.
Agriculturael bureau de Le Mans de la Société royale d’agriculture, 1766-1776
Dom de La Bezardais, prior de La Couture, y dom de Gennes, último bibliotecario de Saint-Vincent du Mans, lo dirigieron uno y otro. Espigas de trigo enfermas presentadas en 1766, un informe sobre la siembra del centeno en 1773, tres caballos muertos por el tejo descritos en 1776: observaciones compartidas en una red erudita, no ensayos controlados.
VI
Las artes y el ojo
El vocabulario del artedom Antoine-Joseph Pernety, Dictionnaire portatif de peinture, sculpture et gravure, 1757
La práctica artística tratada como objeto de explicación metódica. La portada lo presenta como religioso benedictino de la congregación de San Mauro, que dejó más tarde.
Escultura en mármolJacques Bourlet, santa Margarita, siglo XVIII
El inventario del patrimonio francés da como autor de este mármol de tamaño natural a Jacques Bourlet, hermano lego de la abadía de Saint-Germain-des-Prés; la obra está clasificada como objeto histórico desde 1905. La ficha indica un siglo, no un año.base Palissy, PM75001754
Trabajo del bronceJean Thibaut, relieve del monumento de Juan Casimiro, siglo XVII
El mismo inventario atribuye a Thibaut, también hermano lego de la abadía, el bajorrelieve de bronce del zócalo. El mármol que lo corona se da a los hermanos de Marsy.base Palissy, PM75001748
Antigüedades e historia del artedom Bernard de Montfaucon, Les Monumens de la monarchie françoise, 1729-1733
Sus dos primeros volúmenes llevan una reproducción grabada del tapiz de Bayeux entero; las láminas de 1730 se grabaron según dibujos que Montfaucon encargó a Antoine Benoît. Dibujadas al gusto de su siglo y no como facsímil, pero son un registro del bordado mucho antes de la fotografía y antes de las restauraciones del siglo XIX.
Arquitectura y levantamientolos hermanos arquitectos, siglos XVII-XVIII
Una docena de religiosos arquitectos solo en el siglo XVII. Los planos se levantaban sobre el terreno y se dibujaban dos veces: un ejemplar para su aprobación en Saint-Germain-des-Prés, otro guardado en la casa. A esa práctica deben los planos de esta abadía el existir todavía.
Vistas y paisajeMonasticon Gallicanum, asociado a dom Michel Germain
Un rico registro visual de los monasterios de la congregación, de sus edificios, jardines y recintos, y otro tanto del modo en que cada comunidad deseaba que se viera su casa. Algunas vistas muestran el proyecto más que lo construido.
Aquí se mezclan cinco clases de aportación que conviene distinguir: un método inventado, una edición o instrumento de trabajo producido, una observación consignada, un oficio practicado, y una colección formada o enseñada. Una compilación influyente es un logro sin ser un descubrimiento original, y esta lista no pretende que la congregación fundara todas las disciplinas que tocó.
La medida, la mecánica y la tierra
De la Congregación se recuerdan sus in-folio. La misma disciplina —medir, verificar, describir— se aplicó también a los instrumentos, a los oficios y a los dominios de los que vivían los monasterios. Seis ejemplos, menos célebres que las grandes colecciones, y todos documentados.
Un órgano descrito como una máquinadom François Bédos de Celles · 1709-1779
Miembro de la Académie royale des sciences, belles-lettres et arts de Burdeos desde 1759 y correspondiente de la Académie royale des sciences de París desde 1767 hasta su muerte. La Académie le encargó, para su Description des arts et métiers, las cuatro partes de L’Art du facteur d’orgues (1766-1778): el viento, las aleaciones de los tubos, las proporciones, el utillaje del taller, lámina tras lámina. Sigue siendo la referencia de quien restaura un órgano clásico. Seis años antes, La Gnomonique pratique (1760) había expuesto cómo trazar con exactitud un cuadrante solar: la astronomía traída a un muro.
Relojes, un péndulo y las mareasdom Jacques Alexandre · 1653-1734
Pasó su vida en el priorato de Bonne-Nouvelle y dedicó sus horas libres a las matemáticas, la física y la mecánica: un Traité du flux et du reflux de la mer (1726) sobre las mareas y después el Traité général des horloges (1734), cuyo último cuarto —unas ochenta y nueve páginas— ofrece un catálogo comentado de los autores que habían escrito sobre relojes, con extractos y observaciones: una bibliografía temprana de esa materia. Escribió además una sexta parte para el Horologium oscillatorium de Huygens, en la que describe un péndulo de su invención.
Un naturalista a la veladom Antoine-Joseph Pernety · 1716-1796
Religioso de Saint-Germain-des-Prés, embarcó con Bougainville hacia las Malvinas en 1763 como capellán y naturalista, y no en la circunnavegación posterior. Su Journal historique d’un voyage fait aux îles Malouines en 1763 et 1764 (1769) describe las plantas, las aves y las coladas de piedra de las islas: una de las descripciones impresas más antiguas que se conocen de esos ríos de roca. Dejó la Congregación poco después de su regreso.
El tiempo hecho calculableL’Art de vérifier les dates · 1750
No una crónica, sino un instrumento: eclipses, ciclos pascuales y concordancia de los calendarios reducidos a tablas, de suerte que la fecha de un documento pudiera comprobarse en vez de creerse. Las concordancias de calendarios dieron al historiador con qué comprobar una fecha y detectar las incoherencias.
La matemática del sonidodom Pierre-Benoît de Jumilhac · 1673
El título completo de su tratado enuncia el programa: La science et la pratique du plain-chant, donde todo lo que pertenece a la práctica se establece por los principios de la ciencia. El canto se trata primero como cosa mensurable —consonancias y proporciones, diapasón, diapente, diatesarón— antes que como cuestión de gusto. Sigue siendo una de las fuentes más completas del siglo XVII sobre cómo se cantaban realmente estas melodías.
Una congregación de agrimensoreslos hermanos arquitectos · siglos XVII y XVIII
La Congregación construía con sus propios hombres: una docena de religiosos arquitectos solo en el siglo XVII. Dom Denys Plouvier (h. 1601-1669) dejó una cuarentena de planos levantados entre 1640 y 1667 y construía con mesura, conservando la fábrica medieval sana y adaptándola en vez de derribarla. Al hermano Guillaume de La Tremblaye (1644-1715), escultor además de arquitecto, se le atribuyen los planos de las dependencias conventuales de Saint-Étienne de Caen, comenzadas en 1704 y proseguidas tras su muerte por dom Miserey; la iglesia abacial vecina, seis siglos más antigua, no es obra suya. El método estaba fijado: levantar sobre el terreno y dibujar después dos veces, un ejemplar para Saint-Germain-des-Prés, que lo aprobaba, y otro conservado en la casa.
La abadía como dominio
La Congregación no dejó tratado de agricultura, y sería falso atribuirle uno. Lo que sí dejó es más exacto. Allí donde llegaba la reforma, su primer trabajo era temporal: las cuentas puestas en orden, el dominio disperso reunido de nuevo, los edificios de labor y el agua devueltos al servicio: un monasterio de este tamaño se alimentaba a sí mismo, y había que ponerlo de nuevo en condiciones de hacerlo.
Sus observaciones no siempre se quedaban en casa. En la oficina de Le Mans de la Société royale d’agriculture de la généralité de Tours, creada en 1761, los mauristas figuraban entre los miembros más activos: dom Pierre-Jacques de La Bezardais, prior de La Couture, elegido en 1764 y director en 1769, y dom Jean-Baptiste-Marie de Gennes, último bibliotecario de Saint-Vincent du Mans y director en 1774, que presentó espigas de trigo enfermas en 1766, defendió en una memoria de 1773 la siembra del centeno en invierno y no a finales de primavera, y describió en abril de 1776 la muerte repentina de tres caballos de Marmoutier que habían comido hojas de tejo. Observaciones y memorias, no ensayos controlados, pero prueba de que los monjes participaban en las redes eruditas de la agricultura.
La única viña que se asocia a los mauristas no es obra suya, sino de su vecindad. Dom Thierry Ruinart (1657-1709), que ingresó en Saint-Remi de Reims y llegó a ser compañero de Mabillon en los Acta sanctorum, mantuvo su interés por el vino de su provincia; la casa fundada en 1729 por su sobrino Nicolas, la más antigua de Champaña, hace remontar su origen a la familiaridad de aquel monje con los vinos espumosos. De las viñas, los huertos y los viveros de la propia Congregación no queda literatura alguna: solo cuentas, contratos de arrendamiento y planos.
Los planos son lo que aquí subsiste. En el Mas-Garnier, el hermano Robert Plouvier dibujó el monasterio piso por piso en 1661, y en 1679 el hermano Christophle Lachezelle levantó todo el recinto a escala aproximada de 1/860: los fosos, los caminos, los parterres del jardín, las plantaciones, el río y su isla de cantos rodados. Esa hoja registra la disposición de los jardines, los caminos, el agua y las partes del recinto; lo que allí crecía realmente, y lo que rendía, ha de venir de otras fuentes.
Tres cosas. La crítica de fuentes como disciplina, que toda la erudición moderna ha hecho suya. La paciencia de las empresas largas, concebidas para sobrevivir a sus autores. Y la igual dignidad del estudio y del oficio: la misma orden que publicaba a San Agustín describía, lámina tras lámina, la fabricación de un tubo de órgano. El programa del Conservatoire procede de estas tres lecciones.