
Saint-Maur · 1719–1724
L’Antiquité expliquée et représentée en figures
dom Bernard de Montfaucon · París, Florentin Delaulne y otros seis libreros · cinco tomos en diez volúmenes en folio
Una enciclopedia del mundo antiguo hecha sobre todo de imágenes: estatuas, monedas, lámparas, armaduras y sepulcros grabados en cobre y remitidos página por página a un texto compuesto en francés y en latín. Nadie la abre ya para saber qué aspecto tenía la Antigüedad; se lee por lo que un benedictino podía reunir en París en 1719, y de quién.
Vendido antes de imprimirse
Un prospecto se conserva en la Bibliothèque nationale de France, entre los manuscritos franceses con la signatura Français 18817. Anuncia una obra en francés y en latín, de casi mil doscientas láminas, dividida en cinco tomos; la hoja no lleva fecha, y el catálogo la sitúa en 1717. Para costearla, Montfaucon hubo de pedir a las casas de su congregación que contribuyeran y de tratar con una compañía de siete libreros parisinos, que abrieron una suscripción al modo inglés. La promesa de las dos lenguas se cumplió al pie de la letra: la hoja de arriba es una portadilla que hace el oficio de dos — la religión de los egipcios, los Abraxas, luego los árabes, sirios, persas, escitas, germanos, galos, españoles y cartagineses — y debajo del filete la misma lista en latín.
Montfaucon tenía sesenta y cuatro años cuando salieron los diez volúmenes. Nacido en las Corbières en 1655 — los ficheros de autoridades se reparten entre el 13 y el 16 de enero —, había mandado granaderos en el regimiento de Languedoc durante la guerra de Holanda antes de tomar el hábito benedictino en La Daurade de Toulouse en 1675, y había pasado tres años en Italia tras los manuscritos, de 1698 a 1701.

Nombres bajo cada figura
Cada lámina remite a una página del texto; esta lleva en el ángulo superior derecho CXIII. Pl. a la 282 page T. II. Tiene cuatro figuras numeradas: una gran cabeza de frente en un nicho, cornuda y velada; dos estatuas en pie de la diosa con el niño atravesado en los brazos; y una figura en cuclillas, un dedo en los labios, una figura pequeña entre las rodillas. Los nombres impresos debajo no son los de los dibujantes: son los gabinetes y los libros anteriores de donde se tomaron los dibujos, y ningún grabador ha firmado la lámina. Ese es el método de toda la obra — Montfaucon reunía y ordenaba lo que otros ya habían visto, y decía cada vez a quién se lo debía.
Los cinco tomos dividen la Antigüedad por materia más que por fecha o por estilo — los dioses de los griegos y los romanos; el culto, egipcio y otros; la vida civil, con el vestido, los vasos, las monedas, los pesos y medidas; la guerra, con las vías, los puentes, los acueductos y la navegación; y los funerales. El Supplément de 1724 retoma los mismos cinco apartados con materia nueva. Cuántas láminas tiene un juego completo no está fijado: un recuento da 1120, otro más de 1300, un ejemplar colacionado 1394, de las cuales 256 son a doble página y cuatro se despliegan más allá de la hoja; los recuentos difieren de ejemplar a ejemplar y de censo a censo.
Lo que fue de él
Se vendió. Mil ochocientos ejemplares salieron con rapidez suficiente para que se imprimieran otros dos mil el mismo año, y el 30 de noviembre de 1719 un hermano maurino, dom Claude de Vic, escribía que el precio del libro subía como las acciones de la Compagnie des Indes — esto en el otoño del Sistema de Law. Ese año fue nombrado para la Académie des inscriptions et belles-lettres, por nominación del Regente; una traducción inglesa apareció en Londres, de 1721 a 1725. Pasó luego a los Monumens de la monarchie françoise, de 1729 a 1733, y murió en Saint-Germain-des-Prés el 21 de diciembre de 1741.
Como descripción de la Antigüedad el libro quedó superado hace mucho. Lo que perdura es el testimonio que guarda de cómo se componía una descripción semejante: en 2021 Véronique Krings y sus colaboradores dedicaron a la hechura y la recepción de esta sola obra dos volúmenes y un cuaderno, 717 páginas.
Por qué está aquí
La costumbre de imprimir bajo la figura el nombre de quien la posee es la que el Conservatoire mantiene bajo objetos mucho más pequeños: una fotografía, un arrendamiento, una baldosa de esta abadía sirven de poco mientras no se diga de dónde vienen y quién los guarda. Así registra el programa de investigación lo que se conserva en Mas-Grenier, y por eso la biblioteca trabaja sobre facsímiles y no sobre lo que se cuenta de ellos. Esta página se atiene a la misma regla, y dice más arriba lo que no ha podido establecer.
FuentesLas dos hojas aquí reproducidas son fotografías de un ejemplar de la edición de 1719 cuyo poseedor no hemos podido identificar; ambas están en el dominio público, por haberse impreso la obra en 1719 y haber muerto su autor en 1741. Dos juegos completos de la edición pueden leerse libremente en Internet Archive, el del Getty Research Institute y el de la Wellcome Collection; el enlace de arriba abre la primera parte del tomo I. Las cifras de tirada y la observación de dom Claude de Vic proceden de Claudine Poulouin en Dix-Huitième Siècle 27 (1995); la colación de 1394 láminas sigue a Cohen 731-732 tal como lo citan los libreros; el prospecto es BnF, Manuscrits, Français 18817. Véronique Krings (ed.), L’Antiquité expliquée et représentée en figures de Bernard de Montfaucon. Histoire d’un livre, Burdeos, Ausonius, 2021.
