Reconocimiento
El camino de la UNESCO
La Convención de 2003 protege lo que los hombres saben hacer y transmiten. El Conservatoire la toma como marco de su trabajo.
Los manuscritos del canto gregoriano están digitalizados; nadie sabe cuántas comunidades cantan todavía el oficio entero. Los planos de las abadías están en los archivos; los saberes que las levantaron los conservan cada año menos artesanos. La Convención de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial ofrece un modo de trabajar: identificar a quienes poseen la práctica, documentar cómo se transmite y acordar con ellos las medidas de salvaguardia.
Tres compromisos
- Inventariar. Contribuir a la inclusión del canto gregoriano en el Inventario nacional francés, dentro del grupo de trabajo respaldado por el Ministerio de Cultura; se estudia una candidatura multinacional con las iniciativas de Flandes y de los Países Bajos.
- Transmitir. Confiar la enseñanza a quienes poseen la práctica: los monjes para el canto, los artesanos para los oficios.
- Asesorar. Preparar una solicitud de acreditación como organización no gubernamental ante el Comité Intergubernamental.
| Fecha | Etapa |
|---|---|
| 2026-2027 | Preparación del expediente (formulario ICH-09) |
| 30 de abril de 2027 | Fecha límite de presentación |
| Finales de 2027 | Examen por el Comité Intergubernamental |
| 2028 | Decisión de la Asamblea General de los Estados Partes |
El latín y el griego
La Convención no protege las lenguas en sí mismas, sino las prácticas vocales que las llevan. Así lo muestran elementos ya inscritos: el canto védico (India, 2008), el silbo gomero (España, 2009), el canto bizantino (Grecia y Chipre, 2019) y el Cantu in paghjella de Córcega (Francia, 2009), cuya descripción oficial menciona expresamente el latín y el griego. El latín cantado y el latín hablado pertenecen a ese camino.
El Conservatoire no es, hasta la fecha, una organización acreditada. Las referencias a la Convención de 2003 se dan a título informativo.
